El escándalo oculto de 1986: narcotraficantes, extradición y supuestos sobornos en España
En 1986, miembros de la judicatura española y del gobierno fueron sobornados a cambio de que no extraditaran a los Estados Unidos a los narcotraficantes Jorge Luis Ochoa y Gilberto Rodríguez Orejuela, cabecillas de los cárteles de la cocaína más importantes del mundo: el Cártel de Medellín y el Cártel de Cali.
Hoy, en Las Labores y los días, profundizamos en un suceso que en los medios españoles apenas fue mencionado pero que supuso un verdadero escándalo que salpicó al poder judicial, a la prensa y al gobierno de Felipe González, presidente del gobierno de España en aquel momento.
La extradición y el antiamericanismo
En España, la prensa se posicionó políticamente (los medios conservadores, a favor de la extradición a los Estados Unidos para contentar al gobierno Reagan y los medios de izquierdas a favor de enviar a los narcos a Colombia haciendo gala de ese antiamericanismo rancio que aún perdura). Así lo denunciaron periódicos colombianos como “El Espectador”, “New York Post”, “Miami Herald” o la propia fiscalía norteamericana.
Pero no solo en España, también en Colombia había opiniones dispares. El nobel García Márquez se posicionó a favor de la no extradición de ciudadanos colombianos a cárceles norteamericanas e incluso se mostró benevolente con miembros del Cártel de Medellín como Pablo Escobar.
El hijo del ajedrecista
En el libro “El Hijo del Ajedrecista” de Fernando Rodríguez Mondragón (hijo de uno de capos del Cartel de Cali), se afirma que la salida de España costó 20 millones de dólares y que parte habría llegado a figuras políticas españolas.
Estas afirmaciones no tuvieron apenas repercusión mediática en España.
Sobornos a jueces y gobierno
También se recogen declaraciones de John Jairo Velásquez, alias Popeye, quien habló de pagos millonarios a jueces y miembros del gobierno.
Sin embargo, se cuestiona su credibilidad, señalándose que no pertenecía al núcleo cercano del cartel.
El poder del Cártel de Medellín
En los años 80, el Cártel de Medellín dominaba Colombia con figuras como:
El auge del narcotráfico provocó la presión de Estados Unidos para extraditar a los capos.
El auge del Cártel de Cali
Paralelamente, surgió el Cártel de Cali, liderado por los hermanos Rodríguez Orejuela, con gran influencia política y judicial.
El asesinato de Lara Bonilla
El asesinato del ministro Rodrigo Lara Bonilla en 1984 marcó un punto de inflexión.
Se reforzó la lucha contra el narcotráfico y se impulsó la extradición a Estados Unidos.
Huida a España
Jorge Luis Ochoa y Gilberto Rodríguez Orejuela se trasladaron a España con identidades falsas.
Fueron detenidos en Madrid en 1984 con dinero, vehículos y documentación incriminatoria.
Una sentencia sospechosa
Tras múltiples resoluciones contradictorias, en 1986 se decidió su extradición a Colombia.
El voto en contra de Gregorio Peces Barba reflejó dudas sobre la decisión.
La implicación de Felipe González
Algunas fuentes sugieren sobornos, mientras otras lo niegan.
Según testimonios recogidos, su postura habría sido contraria a favorecer a los narcotraficantes.
El ofrecimiento del Cártel de Medellín
Según fuentes consultadas, el cartel ofreció eliminar a ETA a cambio de la liberación de los narcos.
La propuesta fue rechazada por el gobierno español.
El silencio final
Nunca se investigaron oficialmente las sospechas.
Los narcotraficantes regresaron a Colombia y continuaron sus actividades.


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